Los objetos imposibles son imposibles sólo en el mundo físico, ya que en nuestra imaginación puede existir prácticamente cualquier cosa. La dificultad que nos encontramos a la hora de pensar objetos imposibles consiste en la propia esencia de esos objetos: contradicen algún tipo de principio, ya sea físico o funcional. Como esos principios los tenemos ya asimilados o los damos por sentado, hay que dar un salto imaginario importante para violarlos.
Hay dos clases de objetos imposibles. La primera clase consiste en objetos que son físicamente imposibles, su construcción en tres dimensiones no es concebible, y por eso se representan como dibujos. Por ejemplo, las obras de Oscar Reutersvärd:
O las de M.C. Escher:
La otra clase de objetos imposibles son los que están basados en objetos ya existentes, pero que se han convertido en imposibles e inútiles porque cambiando su forma o sus componentes, imposibilitan el cumplimiento de la tarea para la que fueron diseñados originalmente. Jacques Carelman creó muchos objetos imposibles de este tipo:
Todos ellos se sirvieron de la creatividad para crear un mundo distinto, imaginario, donde las leyes de la física no funcionan de la misma forma que en el nuestro.






No hay comentarios:
Publicar un comentario