Éste es mi trabajo:
Mi autofotorretrato consiste en un cubo formado por otros ocho cubos más pequeños móviles, que pueden girarse y combinarse para revelar nuevas fotos en su interior. En total el trabajo consta de nueve fotos, seis cuadradas y tres más alargadas para las imágenes del interior del cubo.
Las fotografías siguen un orden en el que la idea que intento transmitir con el trabajo se va representando: en cada foto desaparece una capa de maquillaje, una prenda de ropa, una máscara que oculte la realidad, y cuanto más se profundiza la búsqueda de la imagen final en el cubo, más despojada aparezco de todo, hasta llegar al resultado final:
Todo es mejor sin maquillaje, sin artificios, sin máscaras. Lo auténtico acaba apareciendo cuando escarbas muy profundo en algo, y ahí es donde reside su esencia. O la mía, en este caso.
En cuanto a los aspectos técnicos de la construcción del autofotorretrato, empecé fabricando los ocho cubos con cartulina negra, diseñando el modelo, recortándolo y montándolo en cada caso. El siguiente paso fue sacar las fotos, y por hacer más literal lo de "autofotorretrato", me las saqué yo misma con una cámara digital y las llevé a imprimir en papel fotográfico. Una vez que ya tenía los cubos y las fotos, sólo me faltaba construir el cubo desmontable, y para ello me fijé en un cubo igual pero mucho más pequeño que tengo de recuerdo del museo del Louvre de París que fue el que me dio la idea para el trabajo.
Éstas son todas las fotos que se pueden encontrar en el autofotorretrato:









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