domingo, 1 de enero de 2012

El miedo a la libertad

Libertad es uno de los términos más utilizados y al mismo tiempo de los más abstractos de nuestro vocabulario. Igual que la creatividad, la libertad es subjetiva, pues cada persona tiene su propia idea de libertad, y en cada ámbito se puede tener una idea de libertad distinta.

En primer lugar, ¿existe la libertad? Pues una vez más, no hay una respuesta universal, depende de la percepción de cada uno. Yo creo que hay que diferenciar la libertad... legal, por llamarla de alguna forma, de la libertad en sí como concepto. Si la libertad es la posibilidad de hacer en cualquier momento lo que uno decida, creo que no cabe duda de que la libertad existe, pues todos podemos elegir en cualquier momento cómo queremos actuar entre todas las posibilidades que se nos presenten, siempre tenemos elección. El que nuestros actos luego conlleven unas determinadas consecuencias no es una barrera a la libertad, sino una consecuencia de la misma.


"La Libertad guiando al pueblo", de Delacroix

Ante un término tan complejo y con tantas posibles definiciones, no es raro que se hable del miedo a la libertad. El problema de sentirnos libres en todo momento es precisamente el tener que cargar con la consecuencia de nuestros actos, no poder culpar nunca a un ente superior ni nada parecido porque, al fin y al cabo, la decisión de actuar de una determinada manera ha sido completamente nuestra, sean nuestras razones las que sean. Por eso tendemos a sentirnos más cómodos cuando nos dan unas pautas de comportamiento, porque nos basta con seguirlas para convencernos a nosotros mismos de que es lo único que podíamos hacer, de que no somos dueños de nuestros actos ni responsables de ellos.

En el ámbito de la creatividad, la libertad también puede llegar a presentársenos como una amenaza. La libertad absoluta, la falta de directrices son el equivalente a la temida página en blanco, ésa que podemos llenar absolutamente con cualquier cosa que se nos ocurra. Y precisamente por esa ilimitada capacidad de acción, no encontramos con qué rellenarla.


Foto de siriahsiela, sacada de deviantART


El tipógrafo y diseñador alemán Erik Spiekermann escribió sobre el tema y desarrolló seis estrategias para superar el miedo a la libertad:

1) Evitar hacer cualquier otra cosa que no esté relacionada con la actividad que nos ocupa.

2) Pensar seriamente sobre el tema en cuestión, centrar nuestros pensamientos sólo en ello.

3) Investigar, buscar nueva información, mirar proyectos anteriores en busca de ideas, documentarnos en las posibilidades que tenemos.

4) Recolectar algo de entre todo lo que tenemos que nos pueda servir en la actividad en la que estamos inmersos.

5) Bocetar, dibujar las ideas para visualizarlas mejor.

6) Desconstruir, descomponer el problema en partes, analizar por separado cada una de ellas y volver a juntarlas.

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